En el Departamento de Filosofía II de la UGR. Perfil de Encarnación Ruiz Callejón.

Perfil en Dialnet.

Un artículo sobre Virginia Woolf y el pensamiento feminista

Virginia Woolf: la política de los afectos de las
«hijas de los hombres cultos»

Daimon. Revista Internacional de Filosofía, n° 63, 2014, 27-44

ISSN: 1130-0507

http://dx.doi.org/10.6018/daimon/199261

Resumen: en las páginas siguientes abordo algu­nos aspectos centrales de la contribución de Virgi­nia Woolf al pensamiento feminista: 1) Su análisis genealógico de la cultura de la violencia desde la óptica de la diferencia femenina y desde la com­pasión como fundamento de la ética. 2) Su trans-valoración del ideal que ha regulado la vida de las mujeres en una moral y una forma de acción polí­tica contra la cultura de la violencia y que apuesta por un feminismo más allá de la igualdad.

Palabras clave: compasión, diferencia, genealo­gía feminista, ideal ascético, violencia.

  1. «¿Qué se debe hacer, según usted, para prevenir la guerra?»

Tres guineas1 fue escrita entre finales de 1936 y primeros del 38 y publicada en junio de ese mismo año. Fue concebida como una continuación a Una habitación propia que había aparecido en octubre de 1929. Virginia Woolf había pasado los cincuenta y era desde los años veinte una escritora consagrada: había publicado ya La señora Dalloway (1925), Al faro (1927) y Orlando (1928). Según Quentin Bell, inicialmente ella había concebido Tres guineas como un escrito menor, uno de esos proyectos más ligeros que se imponía tras una obra de envergadura, en este caso Los años. Según Jane Marcus, Tres guineas era parte de un proyecto mucho más amplio que Woolf emprendió en los años 30 pero que no llevó a cabo. Durante años recopiló materiales, ilustraciones y recortes de prensa sobre la guerra, el ascenso del fascismo, el feminismo, la relación entre la Iglesia y las mujeres, la situación de éstas en el mercado laboral o la educación femenina. Confeccionó álbumes y redactó varios cuadernos de notas que luego serían la fuente de Tres guineas, inspirarían Los años y también Profesiones para mujeres. En un principio había concebido Los años como una serie de capítulos de ficción intercalados con otros de estilo diferente, más ensayístico y basados en hechos documentados. Al final, acabó publicando la obra como una novela, aunque no estaba segura de si el experimento funcionaría2. El resto del material apareció como ensayo.

Aunque Woolf recibió numerosa correspondencia, especialmente de mujeres3, la acogida de Tres guineas fue dispar, incluso entre sus más allegados. Para algunos era poco más que un discurso panfletario y retórico, un malogrado intento de abordar el horror y la gravedad de una guerra con un asunto «menor» y «doméstico»4. Pero ni siquiera ese asunto salió mejor parado. Sus tesis parecían contrarias al movimiento feminista, pues había que luchar por la igualdad y esto requería movilización, visibilidad y participación política. Ya fuese desde una perspectiva u otra, el enfoque y la argumentación del texto no parecían estar a la altura de las circunstancias5. La propia desazón de Woolf parecía apuntar en la misma dirección de sus críticos: «...el libro que fue como una espina para mí durante todo el pasado verano; me mantuvo en el horror del último agosto; y me hizo girar como una peonza kilómetros y kilómetros por las marismas. ¿Cómo es posible que se haya diluido en tonterías disueltas? Sin embargo, sigue siendo, moralmente, una espina: lo que deseé decir, aunque fútil»6.

Las razones que le llevaron a escribir Tres guineas responden a experiencias de distinto calado. El compromiso de la autora con la política ha sido una cuestión discutida. Se ha señalado que en absoluto estaba interesada en ella, incluso que era incapaz para la misma7. Sin embargo, participó en asociaciones, dio charlas sobre las mujeres y las profesiones, apoyó diversos proyectos y estuvo en contacto con personajes políticos. Precisamente otra forma de hacer política8 es uno de los aspectos fundamentales de Tres guineas. Quizá el detonante del ensayo fuese el encuentro con su amigo el escritor Edward Morgan Forster, quien le comunica que las mujeres no van a ser admitidas en otro nuevo comité9. La negativa hizo mella en Virginia y el libro que proyectaba, que por entonces se iba a titular On being despised10 (Cuando se nos desprecia), recibió un nuevo impulso. Estaba escribiendo Los años y es a finales del 36 cuando puede abordar el nuevo proyecto. Un factor importante fue la reflexión y la valoración de su propia educación, pues siempre tuvo muy presente la diferencia entre ésta y la recibida por sus hermanos. Y una experiencia mucho más grave y profunda fue la muerte de su sobrino Julián en la Guerra Civil Española a raíz de lo cual, en el verano de 1937, Virginia suspende su trabajo en la obra para ayudar a su hermana a recuperarse de la tragedia. En parte Tres guineas, como señala Bell, es un diálogo con Julián o con las razones que Virginia suponía que lo habían llevado a la guerra11.

El argumento de Tres guineas gira en torno a la respuesta de Virginia Woolf a una carta enviada tres años antes por un abogado secretario de una asociación antifascista. En la carta se pedía su colaboración para prevenir la guerra y luchar contra el avance del totalitarismo en Europa sugiriéndole de paso algunos modos de hacerlo: firmar un manifiesto comprometiéndose a proteger la cultura y la libertad intelectual, hacerse miembro de una asociación o enviar a ésta una contribución económica. Pero también se pide su opinión: «¿Qué se debe hacer, según usted, para prevenir la guerra?». Woolf empieza su respuesta justificando la tardanza: esperaba que otros tomasen la palabra o que la carta se «respondiese sola». Nada de esto ha sucedido. Y además se trata de una carta única en la historia de la correspondencia, pues ¿cuándo un hombre culto ha preguntado a una mujer cómo evitar la guerra?12. Woolf articula su respuesta, y con ello la estructura de Tres guineas, en relación a otras dos cartas también pendientes. En la segunda se pide su ayuda para una universidad donde las mujeres puedan formarse; en la tercera, para que las mujeres encuentren trabajo en sus profesiones. Al hilo de las respuestas Woolf reflexiona sobre las raíces de la violencia, la relación entre los sexos y el significado del feminismo13.

  1. El puente natural sobre el abismo que nos separa